
Me prendí en tus ojos
mee enrede en tus pestañas.
Mi alma se durmió en tus brazos
y soñé una vida a tu lado,
prendida entre tus manos.
Pendiente de tu respirar
mi aliento era el tuyo,
hice mío tu dolor,
goce de tu alegría.
Prendida en tu mirada...
ahora la nada me acuna.
Sin nada que soñar
me quede vacía
con la vida prendida en tu mirada
Reme Gras.