lunes, agosto 13, 2018

Desencanto_



Cruel como el marchitar de una flor,
persistente y repetitivo
incrustado en los genes humanos,
apostillando nuestra sensible condición.

Nos aferramos a la creencia de lo auténtico,
brotando cómo un  manantial de agua fría
mojando el alma dormida,
sacudiendo los pilares donde se asienta la vida.

Somos arcilla modelada,
barro sucio, colmado de brozas,
amalgama de agua, tierra y astillas
nos ahogamos en el pantano que creamos.

Sin pensar en el mañana,
para brillar un minuto, en el oscuro cielo
aumentando el desencanto,
con nuestro inacabable destello fatuo.

 Reme Gras.
Derechos Reservados.


6 comentarios:

Beto Brom dijo...

Lograste conmoverme, y ello ya es un logro.
Privilegio escucharte, como siempre.
Gracias por este regalo.
Cariños en ramilletes van en camino...

José Valle Valdés dijo...

Se me da muy bien logrado, amiga. Es todo un gusto escucharlo en tu voz.

Abrazos

Siloe Sombra dijo...

Muchismas Gracias Beto... y tu me has conmovido a mi con tu comentario, ya te envíe parte de nuestro proyecto.
Mi abrazo.
Reme.

Siloe Sombra dijo...

Muchas gracias Jose Valle, siempre tan generoso con mi trabajo.
Bienvenido siempre.
Reme.

Francisco R. Mayoral dijo...

La belleza de lo triste... Conmovedor. Me ha encantado, Reme.

Siloe Sombra dijo...

Gracias por tu apreciada huella en mi trabajo Francisco.
Un saludo afectuoso.
Reme.