sábado, agosto 07, 2010

Desde la esperanza

Me siento en mi sillón
Y espero...
Entorno los ojos
Y sueño...
Tomo conciencia de mi yo
Y me siento una
No un numero
Ni una estadística
Veo el pasado sin rencor
Y espero en el futuro
No por que ha de venir
Si no por ser, pagina en blanco
Pagina que yo he de escribir
El futuro sera, aquello que yo decida
Abstracto modo de vida
Las formas ya no están definidas
Por que en mi pagina...
El futuro lo escribo yo
Desde la esperanza.
Reme Gras.

6 comentarios:

EL MAR...SIEMPRE EL MAR dijo...

Precioso poema y preciosa forma de encarar la vida.
"El futuro será aquello que yo decida" con esa determinación puedes sentarte sin ningun temor a esperar lo que la vida te depare.

Mi mejor sonrisa para ti.

SILOE dijo...

Muchas gracias Francisco por dejar siempre tu sonrisa en mi espacio.. iluminas mi trocito de universo con tus comentarios.
Reme.

anuar bolaños dijo...

De mi libro "Desvanecencias"


7

El amor pierde sus órganos.
La sensación fluye
llena de incertidumbre.
Describe la pasta del iluso,
del ilusionado.

No soy dueño del vacío que me edifica,
ese espacio ensanchado
en la raíz de mis entrañas.

¿Qué impulsa el viento de los delirios?

Quedo iluminado por matices de sombra,
anónimo para mis propios ojos.

La soledad es el dato que me identifica.
Soy impar, sin eco.
Me desdibujo ante cualquier mirada.

Los días me repiten como un espejo.



anuar bolaños.

SILOE dijo...

"La soledad es el dato que me identifica.
Soy impar, sin eco.
Me desdibujo ante cualquier mirada."
Hermosos versos... gracias por dejar tu huella en mi blog.
Reme.

anuar bolaños dijo...

Todas sirven
Al momento de probar la guillotina
La vibrante espada o la daga roma,
Cuando se haga necesario ocupar el cepo
O girar el arranca-miembros.
Puede ser el gas que derrite los pulmones
O el voltaje que tuesta el pellejo,
Quizás una cerbatana del amazonas
Y también un flecha de los Sioux.

Si el aceite está hirviendo
O el agua se encuentra en ebullición,
Si la hoguera florece
O los fusiles ya fueron alineados.

A la hora de descargar el hacha
O tirar de la soga,
Para que entre la bala
O el porrazo caiga.

Bajo la presión de la almohada que impide asir el aire
O en medio del aturdimiento del agua que lo reemplaza.
No habría porque descartar la cicuta
O el empujón hacia el acantilado.

Para su pasatiempo celestial todas sirven.
Al momento de probar sus destrezas de matarife,
a Dios, la cabeza de cualquier poeta le sirve.



anuar bolaños.

Taty Cascada dijo...

El futuro es ahora, y lo decides tú...Interesante reflexión.
Un beso.