domingo, noviembre 13, 2016

Huyendo

Escapar de la rancia presión,
de la lluvia acida después de una explosión
de  ese aplastante ambiente…
de la envidia irracional.

 No huyo, por huir…
cierro la puerta a la sin razón,
al ojo que solo ve su ombligo,
a esa férrea opinión que marca a fuego una idea,
que taladra la mente del que escucha.

No huyo por huir…
escapo del oxido que produce podredumbre,
que asfixia y mata la ternura,
que plastifica un sentimiento.

¡¡¡ Sí, huyo!!!
desisto de pelear una guerra sin sentido,
si mi pensamiento no  vale,
si mi criterio no te importa.

No es huir, es tan solo…
pasar la historia al capítulo siguiente.


Reme Gras.

Derechos reservados.

10 comentarios:

Marina Collado Prieto dijo...

A veces se hace necesario poner un telón delante de nuestros ojos por la falta de entendimiento de los demás y no necesariamente eso supone una huida. Un gran poema amiga, una descarga de ese cansancio que a veces se lleva a cuestas. Besos y abrazos Reme!!!

Carmen Silza dijo...

No es bueno huir, Reme, pero a veces, es cierto que no hay más remedio, que cerrar una puesta y abrir otra que te lleve a la calma.
Un abrazo desde mi corazón, su puerta siempre abierta a los amigos de los que no hay que huir.
Como te he comentado en la comunidad, es un placer oírte y leerte.
Besos, amiga Reme.

Jenny Ballesteros dijo...

A palabras necias, oidos sordos. Ante la negligencia, silencio es mas digno. Bello poema.

chus dijo...

Precioso poema Reme, a veces es necesario huir o refugiarse momentáneamente en el silencio.

Siloe Sombra dijo...

Gracias por tu constancia en visitar mis letras Marina... mi abrazo.
Reme.

Siloe Sombra dijo...

Gracias Carmen... a veces marchar es todo un triunfo, ganas paz y tranquilidad...
Mi abrazo.
Reme.

Siloe Sombra dijo...

Gracias por tu huella jenny... un beso.
Reme.

Siloe Sombra dijo...

Gracuas Chus... un placer tu visita.
Reme.

José Valle Valdés dijo...

Me resulta un poema bien logrado, amiga.

Abrazos

Siloe Sombra dijo...

Gracias por tu huella José Valles... mi gratitud, junto a mi abrazo.
Reme.