sábado, noviembre 29, 2008

Algo puede mejorar


No sé si el mar hace caminos
Si el amor me espera
No sé si la vida mejorara
Si recordar... ayuda
La vida me guía entre las dudas
Si el sol saldrá mañana
Si la esperanza ganara al dolor
No se si fuiste un sueño...
Sí una realidad
Puede ser que encuentre el camino
Que encuentre la sonrisa
En un recodo del camino
Entre el hoy y el mañana
Tener el presente
Sin dolor, sin dudas
Algo puede mejorar

Reme Gras

lunes, noviembre 24, 2008

Torrente



Torrente de aguas arrolladoras...
Buscando cauces, salidas...
Arroyando a su paso, laderas, rocas...
Surcando líneas retorcidas, caprichosas...
Enroscando caminos, hundidos en la tierra...
Lacerando surcos hasta conseguir un lecho...
Laminando tierras yermas...
Creando y arrasando vida...
Arrasando a su paso, todo vestigio, árida sequedad...
Agua desbocada, alocada en su camino...
Agua que das vida a tú paso...
Creando laderas fértiles, humedales vivos...
Dando vida a la yerma tierra...
Agua de vida, agua esperada, temida...
Impetuoso torrente de aguas...
Das la vida... si llegas...
Si faltas... la quitas...
Reme G.

sábado, noviembre 22, 2008

La nada y el todo

Anclada en el tiempo
Sin nada que turbe mi movilidad
Ni el recuerdo, ni el olvido
Ni el viento helado de tu indiferencia
Ni la calidez de una sonrisa
Impasible al paso del tiempo
Casi con la misma fe
Con los mismos principios
Aunque la tierra tiemble bajo mis pies
Nada perturba mi sentir
Nada rompe mis esquemas
Ser nada dentro de un todo
Aprendiendo a no sentir dolor
Anclada en el tiempo
Reme Gras

martes, noviembre 18, 2008

Tiempo



Hay un espacio, tiempo...
algo que no se toca, solo se respira.
Espacio donde amar...
tiempo que dedicar.
Respiro tu aire, sin tiempo
presiento tu aliento
se me escapa el tiempo de amar.
Porque el espacio, tiempo, finito
no vuelve, si se expande.
Termina allá donde acabaron tus besos
donde tu palabra termina.
Saber de ti, de tu vida
es rozar el espacio con los dedos.
No olvides, que el tiempo termina
atrápalo con las manos
enciérralo en tu corazón.
Para tener un corazón lleno de tiempo
tiempo que dedicar al amor.

Reme Gras.

Derechos reservados.

domingo, noviembre 09, 2008

Quizás


Quizá cuando la muerte me abrace
Cuando su frió me cubra
Entonces será cuando la paz llegue
Quizá el dolor desaparezca
Ya no habrá penas, ni porques
Tan solo el dulce y frió abrazo
Sin que nada pese ni abrume
Se irán las preguntas
Ya no habrán mas tristezas
Dejare de equivocarme, de errar
Nada me rozara el alma
No surgirán mas lagrimas de mis ojos
Ni extrañare caricias
Quizás cuando la muerte me abrace
Entonces. alcanzare la paz.
Reme Gras

Entre las olas



Mecida entre mareas de vientos helados
Entre olas atrevidas
Me aferró a la esperanza
Contra la fuerza de las mareas
Mis manos buscan donde adherirse
Aprieto las manos queriendo sujetar las olas
Me abrazo al mar
En un dulce y fiero vaivén
Me agito en busca de la estabilidad
Pero el mar me devuelve a la orilla
Ni dentro, ni fuera
Siento mis pies hundirse en el vació
No hay tierra firme
Todo es efímero
Meciéndome entre mares helados
Siempre temblado
Buscando donde anclar
Contra él frió, la soledad
Dejándome abrazar por el mar.
Reme Gras.

viernes, agosto 08, 2008

Un poco de luz

En la sombra de mi noche
Busco la luz de la salida
Un lugar donde reposar
Busco la paz, la alegría
El la sombra de mi noche
Busco el refugio a mis heridas
Un sitio donde encontrar calor
Donde reposar del día
Una luz al final del camino
Posada para el alma
Reposo para el cuerpo
En la sombra de mi noche
Solo un poco de luz pediría
Solo un poco de alegría
Reme G.

Funeral

A las primeras horas desesperantes...
Precedieron la aceptación, la calma...
El llanto incontenido, la angustia...
No consolado por la percepción de la certeza...
No por esperado, era menos doloroso...
Mantengo la mirada perdida...
La expresión ausente...
Asisto al funeral de las horas...
Horas pasadas, baldías...
Aceptando tus palabras, esperando tú adiós...
Gozando de un tiempo vació...
Ese adiós, latente en el aire...
Flotando en el etéreo entorno...
Funeral escrito en el aire...
Reme G.

martes, julio 29, 2008

Sobre el mundo





De cómo el camino va surcando las heridas en el alma, ahora se llaman “circunstancias” pero siguen marcando de igual manera.
Cuando era niña el tropezar con obstáculos era crecer en madurez, y parecía que medio mundo se empeñara en hacerte crecer en madurez con rapidez, había un desmesurado afán por poner zancadillas, todo era un cúmulo de barreras que según la tradición cultural “ te hacían crecer”.
Todavía no encuentro nada que leer, supongo que si se habrá escrito, sobre lo duro que para algunos resulta ir curtiéndose en esta “guerra” no declarada por hacer que las personas del entorno “crezcan” de esta forma.
No dudo que para algunos él ir superando escollos sea gratificante y hasta necesario, pero a estas alturas de mi camino el derribar barreras resulta demasiado cansino y hasta desesperante.
En mi simpleza, pienso que resulta mucho más edificante el procurar no poner tropiezos a los demás, quizás por que tuve muchos y no me gustan, creo que salte la mayoría, pero con mucho esfuerzo, tanto, que quizá mi piel esta demasiado llena de cicatrices.
Otra vez vuelta los porques de mí... a mi yo actual, otra vez reflexionando sobre mí y sobre la reacción ante los envites y caricias que recibo, y es que cuando sé donde esta mi mal, donde debería estar o que debería hacer, me subleva este responder de mi psiquis.
Es como la tozudez de las olas queriendo alcanzar la orilla, saben que su destino es alejarse de allí pero una y otra vez vuelven a intentarlo.
Quizás el destino de las personas sea eso... volver a intentarlo con machacona insistencia, sino, ¿ qué sentido tendría tanto esfuerzo?.
Crecer en madurez, caminar sobre desiertos, sin sendas trazadas, solo caminar hacia el ocaso de una vida, sin más placer que la búsqueda incansable de un compañero de camino, alguien afín que té de sombra bajo el sol, que te ampare bajo la inclemencia de la vida, un compañero de viaje cuyo equipaje aunque repleto tenga la elasticidad suficiente para hacerte un hueco, y que cuando llega la noche, después de un duro día, sea capaz de acogerte en su regazo, escuchar tus lamentos, acariciar tus mejillas, y dejarte escuchar de sus idas y venidas, por que sin compartir esta lucha no tiene sentido alguno.
Utopía lo llaman... quizá... pero creo que la búsqueda de eso es la única razón de caminar hacia el ocaso.
 Reme Gras.

jueves, julio 03, 2008

Mirar diferente


Cuando los ojos dejan el llanto
Cuando respiraras serena
Sintiendo le latir de tu alma
Después del llanto
En la soledad del silencio
Retrocedes en el tiempo
Sin ser remoto, solo el minuto anterior
Ese minuto de angustia
Cuando creíste se paro el tiempo
Ese segundo de pena infinita
Te despeja de lo vano
La mirada se vuelve nítida
Miras diferente
Ya no es la pena por ti
Ya no hay dolor por la perdida
Entonces la verdad resplandece
Entonces sabes exactamente que anhelas
Que amas, que tienes…
Cuando tu mirada es… diferente
Reme G.