viernes, noviembre 07, 2014

Evocación.


Me envuelve el eco del ayer,
el aroma del papel emborronado de  tinta,
las manos manchadas de tiza,
hasta la nariz blanquecina.

Me alcanza el rumor de los juegos…
el tiempo del recreo,
las rodillas heridas,
las ganas de correr siempre.

Envuelto en sepia…
me llega la risa,
el juego de “tú la pillas”,
de sentadillas jugando a los cromos.

Bajo la lluvia,
todo era tierra y barro…
la algarabía de los niños,
chapoteando en los charcos.

Y los libros…
ese olor a tinta,
acariciando las hojas,
intentando aprender, solo con el tacto.

Esa evocación en oro,
el regalo más preciado,
el ayer inmaculado y limpio,
la inocencia, la ilusión,
mi historia… mi pasado.


Reme Gras.

Derechos reservados.

4 comentarios:

Humberto Dib dijo...

Hay momentos muy particulares que me permito volver a esos recuerdos, son momentos maravillosos, pero ¿sabes qué? No lo hago a menudo porque quiero que el presente sea lo más importante.
Un fuerte abrazo y buen fin de semana.
HD

Siloe Sombra dijo...

El presente es primordial Humberto... pero sin el pasado, sin sus recuerdos no seriamos tan cual somos...
Estoy reviviendo mi infancia de la mano de mi nieta y es una gozada.
Un abrazo.
Reme.

Rocío Ortiz dijo...

Pleno, hermoso, la edad de la inocencia, donde nada nos preocupa , donde conocemos la verdadera libertad de ser. Magnifico, te felicito amiga, una verdadera joya.Abrazos

Siloe Sombra dijo...

Muchas gracias por tu visita a mis letras Rocio...
Un beso.
Reme.